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viernes, 12 de enero de 2018

NUESTRA SEÑORA LA VIRGEN DE LA PEÑA DE FRANCIA EN EL MONASTERIO PORTA COELI, ZARZOSO.




El francés Simoón Roland tuvo una aparición mariana, y encontró la imagen románica primitiva el 14 de mayo de 1434 (tal como había anunciado años antes la conocida como moza santa de Sequeros​) y cambió su nombre a partir de entonces por el de Simón Vela. La imagen de la Virgen fue robada el 17 de agosto de 1872 y devuelta el 18 de diciembre de 1889 bajo secreto de confesión. Como se encontraba muy deteriorada, en 1890 se encargó a José Alcoverro la que se venera actualmente y que guarda en su interior los restos de la anterior.​ La imagen de Nuestra Señora de la Peña de Francia, que es una virgen negra, fue coronada canónicamente el 4 de junio de 1952 en la Plaza Mayor de Salamanca.​
El Santuario de Nuestra Señora de la Peña de Francia de El Cabaco (Salamanca) está regido por los padres dominicos. Prácticamente inaccesible en invierno por la nieve, por eso, la imagen de Nuestra Señora se resguardaba del frío entre los muros del Monasterio Porta Coeli del Zarzoso. Esto se inició a partir del 19 de Octubre del 1947 siendo su primera sacristana una hermana de gran Santidad, Sor Asunción de la Preciosísima Sangre, nacida en Ledesma, Salamanca. Esta hermana sentía gran devoción por la imagen de la Virgen de la Peña de Francia, incluso en su lecho de muerte ella predijo que moriría antes de que finalizara el invierno y la imagen regresara a su santuario en 1953. En el año 1993 la Virgen no regresó en los inviernos al Monasterio quedándose permanente en su santuario, ya que las carreteras de acceso a la Peña de Francia se encontraban en buen estado. 


IMAGENES QUE SE VENERAN EN NUESTRA IGLESIA



Imagen de bulto redondo, segunda mitad del Siglo XVII, Barroco, de madera tallada y policromada que representa a LA INMACULADA, vestida con túnica azul clara con motivos dorados y manto azul oscuro. Está situada sobre un pedestal formado por cabezas de angelitos alados entre nubes. Tiene los brazos extendidos hacia el cielo y el rostro ovalado con una larga cabellera rizada que le cae por la espalda. Presenta carnaciones a pulimiento y ojos de pasta vítrea.



Imagen de bulto redondo, segunda mitad del siglo XVIII, Barroco, de madera tallada y policromada que representa a SAN ANTONIO DE PADUA, vestido con el hábito de la orden en color gris y ceñido con Cordón. Se le representa joven y con ancha tonsura monacal. Con la mano izquierda sujeta el libro cerrado, sobre el aparece sentado el Niño Jesús que se dirige hacia el en actitud cariñosa. En la mano derecha llevaría una azucena, su atributo característico que se ha perdido y es sustituido por una flor natural.



Imagen de bulto redondo, de la segunda mitad del siglo XVIII de estilo Barroco, de madera tallada y policromada que representa a SAN FRANCISCO DE ASIS, vestido con hábito de la orden de color terroso y ceñido a la cintura con cordón. Tiene barba y ancha tonsura monacal. En sus manos postra un crucifijo y deja ver las llagas en sus manos y el costado.



Imagen de bulto redondo, segunda mitad del siglo XVII, Barroco de madera tallada y policromada que representa a SANTA ISABEL DE HUNGRIA. Viste haábito franciscano, tocas monacales y corona por haber sido duquesa. Con ambas manos se recoge el hábito sobre el que lleva unas flores.



Imagen de bulto redondo, segunda mitad del siglo XVIII, Barroco, de madera tallada y policromada que representa a SAN JOSE. Situado sobre un pedestal formado por cabezas de angelitos alados entre nubes. La figura del Santo viste túnica y manto ocres con elementos vegetales, con abundantes pliegues que le dan ampulosidad y movimiento a la figura. Sostiene al Niño Jesús en sus brazos.



Imagen de bulto redondo segunda mitad del siglo XV, Gótico, de madera tallada y policromada que representa a CRISTO CRUCIFICADO, de tres clavos. Brazos caídos y cabeza ligeramente inclinada a la derecha. El rostro es alargado, con los ojos y la boca entreabiertos. La anatomía esta torpemente representada. Se cubre con un paño de pureza largo, con suaves pliegues y tiene señales del padecimiento.



Pintura de temple de la segunda mitad del siglo XVII de estilo Barroco ,sobre estuco donde se representa a la VIRGEN en tres cuartas partes, vistiendo tuúnica roja y manto azul y blanco que le cubre la cabeza. Une las manos a la altura del pecho en actitud orante. Sobre ella hay una cartela con la siguiente inscripción:

"ILLM, SR. D. FRCO. CALDERON DE LA BARCA OBISPO DE SALAMANCA CONCEDIO QUARENTA DIAS DE INDULGENCIA A TODAS LAS PERSONAS QUE DELANTE DESTA SANTA IMAGEN DE CONSUELO RECARE UN AVE MARIA I GLORIA PATRI"








Junta de Castilla y Leoón, dirección general de Patrimonio y Promoción Cultural. Declaración de Bien de Interés Cultural con categoría de: MONUMENTO  a favor de LA IGLESIA Y CONVENTO DE "EL ZARZOSO" EN EL CABACO, SALAMANCA. Valladolid a 10 de agosto de 1995. Las visitas oficiales por parte de la Junta de Castilla y León son en Semana Santa y Verano, pero las personas que quieran visitar la Iglesia se les puede atender en ciertos horarios, que para mas información es conveniente llamar al Monasterio.





jueves, 11 de enero de 2018

IMAGENES MILAGROSAS QUE SE VENERAN EN EL MONASTERIO DEL ZARZOSO.

Tradicionalmente se acepta que estas imágenes fueron traídas desde Tierra Santa por el Mariscal Benavides. En el Convento se conservan cuadernos manuscritos en los que se recogen los prodigios y milagros atribuidos a estas imágenes.

La imagen de Nuestra Señora de Porta Coeli,  es una imagen de bulto redondo, de primera mitad del siglo XVII, Barroco, de madera tallada y policromada que representa a la Virgen con el Niño Jesús. Con la mano izquierda se sujeta el manto que se pliega angulosamente rompiendo la verticalidad. Con la derecha sostiene al niño que se representa graciosamente sentado, portando, en la mano izquierda, el orbe terráqueo al que señala con la derecha. Presenta carnaciones mate y corona de plata.
Así, de Ntra. Sra. de Porta Coeli:
Cuentan las crónicas el caso de una señora, natural de Alcántara: encontrándose en apuradísimo trance de alumbramiento y en inminente peligro de muerte, experimentó alivio inmediato y recuperó la salud tan pronto como llegó a la habitación de la enferma la imagen de Ntra. Sra. de Porta Coeli.
Otra gracia fue dispensada al Vicario de este Monasterio, Fray Francisco Rabanales, aquejado de virulentas llagas en las piernas. Mientras el Religioso celebraba la Misa en el altar dedicado a la misma Virgen, impetró la protección de ésta, y obtuvo, al momento, la total curación.

El Santísimo Cristo de la Luz es una escultura de bulto redondo tallada en madera, de primera mitad del siglo XVII, Barroco. El Cristo es de tres clavos, con los brazos muy largos y caídos, cabeza inclinada, ojos y boca entreabiertos y corona de una pieza. La anatomía esta muy marcada, con señales de padecimiento. Se cubre con un paño de pureza corto anudado a la izquierda. Presenta carnaciones en mate. La reliquia que esta debajo de los pies del Cristo se venera el día 3 de mayo con motivo de la fiesta del Cristo de la Luz. Es una reliquia original de la corona de espinas que llevó Nuestro Señor a la hora de su Pasión, traída por el mismo Mariscal Don Gómez de Benavides, desde Jerusalén junto con las dos imágenes mostradas en esta entrada.
Gracias alcanzadas a través del Cristo de la Luz: (Ver el manuscrito del Monasterio)


Milagro del aceite de la lámpara que no se consume, y sana: todos los años el viernes antes del Domingo de Ramos. Testificado y certificado, el realizado el 19 de marzo de 1528: estuvo ardiendo la lámpara 29 horas y media, sin gastarse una gota de aceite. Las monjas por los muchos milagros que obraba el Cristo con este aceite, lo mandaban bendecir cada Viernes de Dolores. Se guardaba para dar a tantos enfermos que lo pedían.


El viernes 6 de febrero de 1626, entre siete y ocho de la noche: milagro de la luz salida del costado del Cristo, por cinco veces, seguidas, y duró 22 minutos. Testificado y certificado por el P. Vicario del Convento.

ENTERRAMIENTOS DE NUESTRA IGLESIA

 El 12 de julio de 1510, Doña Leonor de Velasco, esposa del difunto D. Francisco de Benavides, hijo del fundador D. Gómez de Benavides, solicita de la comunidad enterrar el cuerpo de su difunto marido en la iglesia del convento, y que ofrezcan funerales por él; construir una casilla honesta, donde se pueda “retraer”, ver desde allí el sepulcro de su marido y oir la misa; y que algunas veces pueda entra en la claustra de las religiosas a consolarse con su hija Doña Leonor, que allí tiene como religiosa y con algunas otras religiosas del dicho monesterio” (Arch. Hist. Nacional (A.H.N.) Sección del Clero, Legajo 6071; naveta 1; número 6). Esta Leonor es la nieta, pues, de Gómez de Benavides, no la hija. Como contrapartida ella se compromete a “edificar la capilla mayor del dicho monesterio de cantería…, y adornar la dicha capilla de ornamentos y de un retablo bueno”.
 Reunida la comunidad de religiosas, presidida por la Madre Abadesa, Johana García, dijeron que les parecía que era bien e utilidad y provecho del dicho monesterio… que se concediese todo lo susodicho que la dicha Leonor pedía.
 (Están los dos esposos D. Francisco Benavides (hijo de Don Gómez) y Dª Leonor enterrados en el suelo de la capilla mayor, ante el altar portátil actual, en las dos sepulturas que se notan en el pavimento, sin inscripción alguna.)



  El 18 de marzo de 1545, el hijo de D. Francisco y Dª Leonor, nieto del fundador Mariscal Gómez de Benavides, y también llamado D. Gómez de Benavides, señor de Frómista y Val de Matilla, dejó en su testamento esta cláusula: Mando que mi cuerpo sea sepultado en la iglesia del monasterio del Zarzoso que mis antecesores fundaron, en el medio de las iglesia, en frente de la puerta” (A.H.N. Idem. Legajo 671 Naveta 1, número 9). Y además mandó que se cumplieran los compromisos de su madre con el convento.  Todo esto indica, y la cita del AHN lo confirma pues se trata del mismo archivo anterior, que este Gómez de Benavides, era hermano de la monja Leonor arriba dicha, hijos ambos de D. Francisco de Benavides y Dª Leonor de Velasco.
 Falleció en San Muñoz el 24 de junio de 1546, y efectivamente, fue llevado a Zarzoso y sepultado en su iglesia en el suelo, donde allí se notan las losas de esta sepultura. (No sabemos si la otra sepultura paralela a esta, está vacía o se sepultó en ella a su esposa).


Último descubrimiento:

El 16 de septiembre de 2014, año del 550 aniversario de la Fundación Canónica del Monasterio, presentes la M. Abadesa María Magdalena Hernández Leal, y las Monjas del Convento: Hnas. Elena, Carmen, Soledad de María, Consuelo, Mª de la Luz, Mª Soledad, y Margarita, y en presencia también del Delegado Episcopal para la Vida Consagrada D. Ángel Olivera Miguel; todos ellos levantaron la tarima de madera, junto a la reja, de la fila central del coro bajo (destinado a cementerio de las monjas) y fue descubierta la sepultura de las hijas del Fundador, cuya losa de granito grabada en orla y terminando en el centro, dice así:

AQUÍ YAZEN LAS ILES (Ilustres) SERAS (Señoras) DONA LEONOR DE VENAVIDES I DONA M(aría). DE VENAVIDES YIAS (hijas) DEL PATRON DE ESTA CASA (sin fechas).

Es de considerable importancia este descubrimiento, para tener certeza del origen de las personas de la familia Benavides y a quien pertenecieron estas sepulturas, pues no se tenia hasta ahora noticias. Esta sepultura jamás fue reutilizada, por tratarse de las hijas del Mariscal Don Gómez de Benavides, Doña Leonor y Doña María religiosas de dicho monasterio. El resto de las sepulturas se han reutilizado a medida de las necesidades de los tiempos y de los siglos. Se tienen noticias de más Benavides sepultadas en este Coro bajo, todas ellas monjas en Porta Coeli. Pero dado el anonimato de las sepulturas, no es posible señalar dónde fueron sepultadas.



EL TRIPTICO DEL ZARZOSO


El Triptico del Nacimiento de Jesús (s.XV)
Sobre el altar situado en el lado norte (izquierda mirando al altar mayor), se encontraba el fabuloso Tríptico del Nacimiento de Jesús, con sus portezuelas laterales pintadas al interior y al exterior, obra del llamado Maestro de Zarzoso, s. XV.
El tríptico del Nacimiento de Jesús del Maestro del Zarzoso, fue realizado en Castilla hacia 1450 por un pintor de origen nórdico que debió formarse en el estilo internacional, pero accedió después al arte flamenco. Su técnica cuidada, su buen estado de conservación y la originalidad con que su autor trató los distintos temas representados hacen de este tríptico una pequeña-gran joya.
Se trata de una de las mejores pinturas españolas de autor nacional o extranjero, de estilo gótico internacional evolucionado” (Gudiol J.: El tríptico del Zarzoso. A.E.A., tomo XLIII, págs... 321-327, año 1970).
En las portezuelas del mismo, al exterior se representan Santiago Peregrino y a su lado San Juan Bautista; debajo, San Francisco de Asís y Sto. Domingo de Guzmán. Al interior, Portezuela izquierda, mitad superior: La Asunción de María; mitad inferior, El Nacimiento de María. Centro, El Nacimiento de Jesús. Portezuela derecha, mitad superior, adoración de los Magos; mitad inferior,  Presentación de Jesús en el Templo. Los blasones que aparecen en las puertas del tríptico corresponden a la familia Zúñiga-Velasco, Condes de Miranda del Castañar. El segundo Conde D. Pedro de Zúñiga y Avellaneda (1481-1492) contrajo matrimonio con Catalina de Velasco, y los Velasco son una de las familias enterradas en Zarzoso, y es posible que por estas fechas se realizara la donación del tríptico al Convento.


Las medidas del Tríptico son: Altura: 139 centímetros, anchura, 77 centímetros; fecha: 1455 (en un papel suelto de Porta Coeli, pone erradamente 1555).
Por necesidades económicas de la Comunidad fue vendido el 16 de marzo de 1965, a D. Ángel Lucas Villar (“el Cojo”), anticuario de Madrid, que lo adquirió por tres millones de pesetas.
Con el dinero recibido, ese mismo año, el 23 de abril de 1965, se acometieron las obras de reparación de tejados y celdas, agua corriente, y luz eléctrica luciendo por primera vez en el Coro el día 3 de agosto de 1965 (noticias en papeles sueltos del Convento).


En fechas que desconocemos, el Tríptico pasó a manos del gran coleccionista  D. José Luis Várez Fisa (+ 8 junio de 2014) y familia.  El ‘Tríptico del Nacimiento de Jesús’, fue recientemente (2013) depositado por la familia Várez Fiza en el Museo del Prado, que lo ha adquirido, según se ha publicado en el pasado mes de enero de 2015, a la familia del empresario y mecenas fallecido, por 3.945.119 euros.



miércoles, 10 de enero de 2018

ARQUITECTURA DE LA IGLESIA DEL CONVENTO PORTA COELI


La Iglesia, en su exterior, presenta dos partes con diferente estilo arquitectónico; el primer plano corresponde a la capilla mayor, construida con sillares de granito unidos con una ligera capa de mortero… La ventana situada en el mismo paño está realizada con sillares pero no de piedra berroqueña, como el resto, sino con piedra arenisca de Villamayor; también se realizaron con dicha piedra los cuatro lucillos sepulcrales situados en el interior de la capilla mayor.
La segunda parte, estilísticamente diferente, corresponde a la nave y coro de la iglesia; está construida con sillares de granito únicamente en los contrafuertes, cornisas, zócalo y vanos; el resto se construyó con mamposterías de granito y lajas de pizarra… El coro presenta menor altura (exterior) que la nave y no presenta ventanas a esta cara.






La entrada a la iglesia e interior: puerta en la cara norte del edificio, protegida por un pórtico con columnas toscanas, arco de medio punto y grandes dovelas.
Interior: planta rectangular, misma anchura capilla mayor y nave.
La capilla mayor: rectangular, cabecera plana; de finales del s. XV o principios del XVI. Cubierta por hermosa y rica bóveda de crucería estrellada, formando una estrella de ocho puntas; las claves secundarias, doradas, se decoran con temas geométricos y vegetales, mientras que la clave mayor, también dorada, está decorada con temas vegetales en círculo que rodean un escudo con las armas de los Benavides. Los nervios arrancan de cuatro ménsulas situadas a la misma altura que la imposta que recorre toda la capilla, naciendo lentamente de un núcleo común; estas ménsulas están decoradas con entrelazos vegetales en los que aparece una figura animal o humana, y un escudo dorado en el que se aúnan las armas de las dos familias: los Velasco y los Benavides. Esta bóveda es semejante a las bóvedas del zaguán de la Universidad de Salamanca, aunque estas son anteriores.



 
En el interior la capilla mayor alberga dos lucillos sepulcrales en cada costanera. La ventana situada en el lado norte en la capilla mayor, está realizada con piedra de Villamayor, con tres finos baquetones de abocinamiento, dos con sección redonda y el del medio triangular. Toda la bóveda está encalada, no dejando ver la plementería que suponemos realizada con sillares de granito.
 Los lucillos sepulcrales están realizados con esmero y quizá por un mismo artífice pues son muy semejantes en cuanto a su estructura y en cuanto a su decoración. Nunca fueron utilizados como sepulcros de los Benavides/Velasco, ni se construyeron los tales sepulcros. En su lugar aparecen altares y retablos barrocos y rococós. En los dos más próximos al altar, se encuentran pinturas murales de San Buenaventura (izq.) y Sta. Clara (dcha.); en los otros dos, retablos rococós albergan imágenes: Sta. Isabel de Hungría (izq.) y San José (dcha).




Se sitúan los nichos en arcos de medio punto enmarcados por pilares góticos adosados al muro tres por cada dos lucillos, siendo el central común para los dos; los pilares perfectamente labrados, se componen de zócalo, basa, nudo del pilar, y remate en pináculo. De los arcos cuelgan angrelados, en cuya parte inferior se hallan conchas, caras humanas, animales o cardinas; sobre el arco hay una decoración de cardinas que remata en un búcaro del que salen flores entre cuyas ramas surgen figurillas humanas; entre los pináculos y esta decoración de cardinas aparecen los escudos de las familias señoriales. En la pared norte (izquierda mirando al altar), los Benavides; en la pared sur (derecha), los Velasco. El conjunto es de gran belleza, y aunque encalados parece se trata de piedra de Villamayor, fina y fácil de tallar. Aunque semejantes los cuatro sepulcros, los correspondientes a la familia Benavides presentan una mayor decoración. Estos lucillos se pueden fechar en el primer tercio del s. XVI.


El retablo actual, quizá del s. XVII-XVIII, es de piedra tallada y policromada, de Villamayor; es una verdadera obra de arte. Parece que sustituyó al anterior de madera, que pudo desaparecer o deteriorarse en los incendios de 1608.
El arco triunfal, de forma apuntada, descansa sobre un reposón con basa y molduración gótica, de sección triangular.

La nave: formada por dos tramos de planta cuadrada, cubierta por sencillas bóvedas de crucería estrellada, encaladas y pintadas. No posee reposones y los nervios nacen casi independientes de un núcleo común que se apoya en ménsulas sin decoración.
La Bóveda del primer tramo se adorna en su clave central con el escudo franciscano Los brazos de Jesús y de Francisco, crucificados. Las 4 claves secundarias se adornan con círculos que acogen decoración floral semejante a una margarita. Todos están sobredorados.
La bóveda del segundo tramo muestra en su clave central, un círculo que acoge una cruz “recrucetada”, de brazos iguales (cruz griega). Cada brazo de esta cruz acoge otra cruz enmarcada en un escudeto. Y, al igual que la bóveda anterior, las otras cuatro claves secundarias, son círculos adornados con flor de margarita. Todos también sobredorados.


El Coro, se encuentra separado de la nave por una pared, con vano central inferior, y dos laterales altos que responden al Coro alto.


HISTORIA DEL CONVENTO PORTA COELI, EL ZARZOSO


ORIGEN
“Por tradición constante de padres a hijos se tiene que las religiosas de Porta Coeli, estuvieron primero como mujeres virtuosas, profesando la Tercera Orden de san Francisco, aunque sin los votos esenciales, en el lugar de Aldea nueva de la Sierra, en una casa que hoy es mesón”. No se sabe cuánto tiempo permanecieron en dicha casa, ni cuándo comenzaron a vivir en ella. Sí se sabe que pasaban mucha necesidad “aunque no fue poderosa para apartarse unas de otras”. Eran los comienzos del s. XV, y vivían como “Beaterio” con la práctica de la Santa Regla de la Tercera Orden de San Francisco de Asís.




FUNDACION
“El Mariscal y muy Ilustre Señor Don.  Gómez de Benavides, Caballero de la muy noble ciudad de Salamanca, Señor de Villa de Matilla, Formesta (Frómista), Zarzoso y Zarzosillo, el año de 1444 dio principio a la fabricación de este Convento, emporio de la santidad”.


D. Gómez de Benavides, hijo de Diego Sánchez de Benavides (cfr. Codicilo…), casó con Dª María Manrique. Tuvo como hermanos a Manuel de Benavides (padre de Dª María de Benavides, y de D. Rodrigo de Benavides)), y a Diego de Benavides (padre de otra Dª María de Benavides) (datos sacados del Codicilo…)
La fecha de fundación, 1444, se deduce de una Bula de Paulo II de 1464, donde se dice “que había veinte años, había con Bula Apostólica fundado dicho Don. Gómez este convento en Zarzoso”. Esta Bula primera de 1444, no aparece en el Convento ya en 1743, según las “Noticias” del P. Fernández de Armada de ese año; es muy posible que quedase entre los documentos del fundador Don. Gómez de Benavides.
El Mariscal Don Gómez de Benavides eligió este lugar para edificar el Monasterio porque era un lugar de zarzas, dándole el nombre del Zarzoso a la villa. En ella se encontraba una enorme zarza, e inspirado Don. Gomez de Benavides, en la zarza ardiente del Monte Sinaí, donde Dios  le habló a Moisés,  dijo que era el lugar indicado por Dios para que durante siglos y siglos, hubieran personas que se consagraran para servir a Dios en bien de la humanidad perpetuamente, en una vida de oración y contemplación.
  
En un principio, Zarzoso era un “lugar” sujeto en lo civil y criminal a la Villa de Matilla. Pero el  señor Mariscal Don. Gómez de Benavides pidió y alcanzó del Rey D. Juan II de Castilla, en el año de 1453, que lo hiciese villa exenta, desvinculándola del señorío de Matilla. El Señor Benavides dota al Convento “magníficamente, el año de 1455 cuando contaba once años de su fundación”. “Dióle en dote todo el término de Zarzoso con su Villa y Vasallaje Navarredonda, la hacienda que tenía en Villanueva de la Sierra, cien fanegas de trigo y un molino en San Muñoz, otro en Zarzosillo, otro y una aceña en Moras verdes con otras rentas".

Más o menos por aquellas fechas, el munífico bienhechor de estas religiosas, les hizo donación de dos imágenes de talla de notable valor artístico: el Santo Cristo de la Luz y Ntra. Sra. de Porta Coeli, de la que tomó nombre el incipiente Monasterio. Es tradición secular que estas dos imágenes fueron traídas de Tierra Santa por el Mariscal Gómez de Benavides.




El 20 de octubre de 1466, a petición de la Abadesa y Religiosas de este Convento, el Rey D. Fernando y la Reina Dª Isabel confirman el Privilegio de erección de Villa a Zarzoso. Y el 25 de agosto de 1477 se hacen las Constituciones y Ordenanzas de la Villa de El Zarzoso.
En 24 de agosto de 1552, se otorgó la escritura de Venta del Mesón de Aldea nueva de la Sierra, primera casa donde habitaron las religiosas, en ochenta mil maravedíes. Se vendió a Pedro de Espinosa y su mujer Quintería, vecinos de San Felices de los Gallegos. Era Abadesa Dª Elena de san J. En el Convento había entonces, 19 Religiosas.



En el año 1608 el convento sufrió un pavoroso incendio. Las monjas se vieron obligadas a pedir limosnas. En un despacho de 28 de noviembre de ese año 1608, Don. Hernando de Mena, Provisor de Badajoz, dio licencia para que de parte del Convento de Zarzoso pudiesen pedir en dicho Obispado, con despachos del Nuncio y Juez de la Cruzada. Tenía al efecto el Convento 60 Religiosas.
Y el año 1609, se quemó también la Villa del Zarzoso, que tenía 16 vecinos; por lo que desde este año no se pagaron tributos al Convento.




En el año del Señor de 1835, dio Orden el Gobierno de la Constitución, para echar a todos los Religiosos de sus Conventos, como los echaron, y les fueron vendidas todas sus rentas, así a todas las Comunidades como a ésta, y reunieron varias comunidades en un mismo Convento. Las de esta Casa fueron trasladadas al Convento de Santa Clara de Salamanca, eran 16 religiosas y una de medio velo, la cual fue enferma y murió luego de haber llegado”.


Allí reunieron también a las Religiosas del Corpus Christi de Salamanca, que eran 10, que con las 16 de Santa Clara y las 16 de Porta Coeli, sumaron 42. Las de Porta Coeli escribieron a la Reina (Isabel II) y pusieron la carta a los pies del Santo Cristo de la Luz, antes de enviarla… y a los seis meses pudieron volver a Zarzoso, lo que tuvieron por milagro.
El Gobierno, en compensación por la desamortización, les asignó una peseta a cada religiosa por los días de su vida hasta el 16 de junio de 1880 en que murió la última de las que vivían en la desamortización del Convento, a los 73 años, habiendo sido Abadesa cuatro veces, se llamaba Sor Paula de San José, natural de Monforte (de la Sierra ¿?).

´En el año de 1839, el Gobierno prohibió admitir Novicias en ningún Convento, orden que revocó el año 1850, año en que quedaban sólo 8 monjas en Porta Coeli, y en ese año entraron cinco novicias y luego (cuatro más) hasta 12, y en 1886 otras 12, siendo en ese año 18 monjas.
En la década de los 1950, en ocasión de la revisión de los términos diocesanos, el Convento de Porta Coeli, pasó a pertenecer a la Diócesis de Ciudad Rodrigo, así como los pueblos cernos de Tamames, Aldea nueva de la Sierra, La Sagrada, Sanchón de la Sagrada, Avililla de la Sierra.
 

Civilmente el Monasterio, esta dentro de los límites del pueblo de El Cabaco, Salamanca. Pueblo que apoya la fiesta del Santísimo Cristo de la Luz que se venera en el Monasterio Porta Coeli del Zarzoso, declarándola como fiesta propia del pueblo.






El 17 de septiembre de 1957 se instituyó la Federación “María Inmaculada” que agrupa 6 Monasterios españoles de la TOR: Porta Coeli en El Zarzoso, Madre de Dios en Salamanca, San Juan de Dios en Segovia, Sancti Spíritus en Astorga, Del Espíritu Santo en Fuensalida (Toledo) y Santa María Magdalena en Alcaraz (Albacete).




Por entonces también, 1959, la parte conocida como Hospedería se dedicó a Colegio de Infantil y Primaria, inaugurado el día 7 de septiembre de ese año, ya suprimido actualmente por conveniencia del Convento y exigencias Ministeriales.

CASA DE ESPIRITUALIDAD

En el Monasterio tenemos una casa de espiritualidad para personas que quieran separarse del mundo, haciendo retiros,   encontrarse consigo...